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De tal padre, tal hijo

Jueves 3 de enero de 2008

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¿ Cómo llegar a nuestros hijos, el tesoro más valioso? ¿ Cómo estampar en sus vidas la imagen de Dios? La evangelización eficaz alcanza primero a nuestros hijos.

 

¿Qué le estamos dejando a nuestros hijos? ¿ Qué es lo más importante para un niño? Hace unos años, un desconocido Roberto Fulghum resumió sus pensamientos en un breve credo llamado: Todo lo que necesito saber lo aprendí en el kindergarten, que inspiró a millones de estadounidenses: 

 

“Comparte todo. Actúa con justicia. No golpees a las personas. Dejas las cosas donde las encontraste. Limpia tu desorden. No tomes lo que no es tuyo. Discúlpate cuando hieres a alguien. Lávate las manos antes de comer. Descarga el tanque. La leche y las galletas son buenas para ti. Vive una vida equilibrada: aprende algo, piensa en algo; dibuja, pinta, canta, danza y trabaja algo cada día. Toma una siesta cada tarde. Cuando salgas a la calle, observa el tráfico, agárrate de alguien y no te sueltes. Cuidado con perderte”.

 

Roberto afirma: “ Imagínate cuán mejor sería el mundo si todos –todo el mundo- tomara leche con galletas a eso de las tres de la tarde, y luego se recostaran a dormir una siesta”. Lo de las galletitas con leche lo encuentro muy simpático, pues sería ideal que todos lo hicieran a las tres d el tarde. Pero si él cree que eso  es lo más valioso que podemos dejarles a nuestros hijos, es lamentable. ¿ En qué lugar queda Jesús para el señor Fulghum?. Como cristianos tenemos el gran gozo y la responsabilidad de enseñar a nuestros hijos a obedecer a Dios y confiar en él. Dios ordenó que sus grandes  hechos y  se dieran a conocer-por parte de los padres-a los hijos:

 

“ Él estableció testimonio en Jacob, y puso ley en Israel, la cual mandó a nuestros padrea que la notificasen a sus hijos; para que lo sepa la generación venidera, y los hijos que nacerán; y los que se levantarán lo cuenten a sus hijos, a fin de que pongan en Dios su confianza, y no se olviden de las obras de Dios; que guarden sus mandamientos”

Salmo 78:5-7

 

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218 kb¿ Qué estas haciendo para enseñar a tus hijos a poner su confianza en Dios? ¿ Cuál sería la respuesta de ellos a la pregunta : “Qué es lo más importante que te están enseñando tus padres”. Y más trascendental aún : “¿ Cómo alcanzamos a nuestra familia para Cristo?”. Dios nos da una advertencia directa, y también una gran promesa:

 

“ Y hago misericordia a millares, a los que me aman y guardan mis mandamientos”

Deut.5:10

 

¡ Que hermosa responsabilidad! Grabar en los corazones de nuestros hijos a nuestro Dios. Un hombre llamado Cliff, hijo del líder e la iglesia, era tan rebelde que hasta se mofaba de quienes iban a la iglesia. Su papá Jack amaba mucho al Señor. Les enseño la Biblia y escribió versículos por toda la casa. Pronto llegó el día en que Cliff merecía una corrección severa. Su padre lo llevó al establo, explicándole que sus acciones no podían evadir castigo. El padre se quitó la camisa y pidió al hijo que lo azotara, el hijo dijo: “pero si tú no hiciste nada, fui yo”. El padre insistió hasta que el hijo con llanto hizo lo que su padre le había pedido.  Cliff le pegó a su propio padre. El padre le explicó lo que Jesús había hecho en la cruz por Cliff. Su corazón rebelde cedió, más tarde sirvió de misionero.

 

El deseo divino de salvarnos fue tan grande que Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros ( Ro.5:8). Que el Señor nos conceda gracia, amor y fe para estampar  el amor de Dios en los corazones de nuestros hijos.

 

Autor: Les Thompson