Volver Enviar Imprimir

Pierda peso, no pesos

Pierda peso, no pesos

 

FOTO_02
W:200
H:252
10 kb
¿Qué es la obesidad?

La obesidad es un exceso de tejido adiposo, es decir, una acumulación de grasa en el cuerpo. Se dice que hay sobrepeso cuando se excede el peso normal promedio para determinada talla, edad y sexo. Este exceso de kilos no es necesariamente obesidad, pero se le utiliza como sinónimo de ella.

A través de la ciencia se han desarrollado métodos sofisticados para distinguir entre el peso de los músculos y el peso de la grasa. Pero existe una manera fácil y obvia de hacerlo; mírese en un espejo. Si se ve gordo, lo más probable es que lo esté. Otra manera consiste en acostarse boca arriba; si usted no está muy gordo una regla que sea colocada sobre su abdomen tocará tanto sus costillas como los huesos pélvicos al mismo tiempo.

En gran parte, los casos de obesidad son debidos al hábito de comer en exceso, y la causa básica radica en un desorden del mecanismo que controla el apetito.

 
FOTO_04
W:200
H:200
11 kb

En raras ocasiones los casos de obesidad son ocasionados por problemas hormonales o defectos del metabolismo; sin embargo se pueden presentar algunos casos. La mayoría de los pacientes obesos son así porque comen demasiado y no hacen ejercicio.

La obesidad se debe controlar desde la niñez, animando a las madres a que alimenten a sus hijos con leche materna, por lo menos durante los primeros seis meses de vida. Los alimentos sólidos solamente deben comenzar a suministrárseles cuando el niño tenga sus dientes. La costumbre de introducir alimentos sólidos tan temprano en la vida del niño, conduce al sobre peso y posiblemente a enfermedades del corazón, diabetes, enfermedades el sistema digestivo, hemorragias cerebrales, arteriosclerosis, hipertensión, alergias, etc., en la edad adulta. 

El problema más serio es el del corazón, pues se produce una carga mecánica directa en el corazón y la grasa alrededor de él puede representar cincuenta por ciento del peso del mismo. El volumen sanguíneo en cada contracción es reducido debido a la inactividad. Así, durante el ejercicio físico la persona obesa registra principalmente un aumento en la frecuencia cardíaca total. Esta insuficiencia ocasiona que el individuo obeso pronto esté fatigado, falto de aire.

Cuando tenemos una diera alimenticia bien balanceada con alimentos no refinados y cantidades apropiadas de proteínas, la glucosa sanguínea se mantiene a niveles óptimos por largo tiempo (cinco o más horas)y la persona no experimenta ese deseo continuo de estar comiendo en todo momento. Cuando la dieta es desequilibrada a base de azúcar refinado, harinas refinadas, enlatados, conservas, refrescos, gaseosas, café, etc. La persona presenta bajas en el azúcar sanguíneo y siente por lo tanto la necesidad de comer. Con frecuencia esta ansiedad por el alimento y la continua indigestión del mismo conlleva a la obesidad. Hay quienes no comen a cada momento o entre comidas, pero en el momento de las comidas ingieren alimentos en exceso; esto es falta de control y altera el organismo. Es en estas situaciones donde el dominio propio y la fuerza de voluntad deben actuar sobre el deseo incontrolable de comer, pues esto es una condición del organismo, que es controlable.

 

Lo que no debe hacer para perder peso

 La mayoría de la dietas y métodos ofrecidos para bajar de peso con peligrosos para la salud. Es cierto que pueden hacer perder unos cuantos kilos pero a costa de la salud. Las dietas altas en proteínas pero bajas o sin algún carbohidrato, son especialmente peligrosas. Estas dietas le permiten comer de todo tipo de carnes, curtidos, pescados, grasas y proteínas que usted desee. Por supuesto cuando se eliminan los carbohidratos, los alimentos ricos en almidones, glucosa, azúcares; significa que usted tendrá que renunciar no solamente a los postres dulces, tortas, refrescos, sino también a los cereales integrales. Casi todas las frutas y la mayoría de los vegetales. Como se puede observar a simple vista estas son dietas desbalanceadas que afectarán inevitablemente la salud.

 
FOTO_06
W:200
H:200
8 kb

La severa restricción de los carbohidratos sin restricción, de las grasas y proteínas pueden hacer perder peso en forma efectiva pero tiene un efecto desastroso causando un daño irreparable en el cerebro, nervios y corazón. El exceso de proteínas es una de las causas principales de enfermedades tales como artritis, osteoporosis, enfermedades el corazón y cáncer. El hígado también se afecta.

Las dietas líquidas tienen su debilidad ya que no enseñan las técnicas apropiadas de la masticación, bocados pequeños, comer despacio y selección adecuada de alimento. Estas dietas tampoco son balanceadas.

 

 

La dieta efectiva

Para que la dieta sea efectiva, la pérdida de peso debe ser de un máximo de cuatro kilos la primera semana, un kilo la segunda semana como máximo y medio kilo máximo durante las subsiguientes semanas. Si la pérdida de peso es mayor de dos kilos por semana, tenga por seguro que la dieta puede fallar. Lo que la persona debe hacer es comenzar un nuevo estilo de vida permanente y no uno que termina tan pronto se baja de peso. Lo importante es que el cambio sea permanente.

 

Recomendaciones que le ayudarán abajar de peso

Estas recomendaciones necesitan de disciplina y puestas en práctica fielmente le ayudarán a bajar de peso. Esta pérdida será lenta, gradual pero segura. Así evitará pérdidas bruscas de proteínas, minerales, vitaminas, etc. Lo que puede resultar es un deterioro de la salud.

 - Comience el proceso con dos días a base a de frutas. Use frutas frescas, las que más le   gusten. En las tres comidas del día consuma frutas, ningún otro alimento cocido. Tome agua   una hora después de comer y media hora antes de comer. No tome agua con sus comidas.

 

- Establezca un horario fijo para sus comidas.

 

- No como absolutamente nada entre comidas. Si siente deseos de comer, tome agua.

 

 - No se acueste después de comer. Es preferible descansar un poco antes de comer, es decir haga su siesta antes de almorzar. Después de cada comida dé una corta caminata.

 

- Tenga una actividad de aire libre. En cualquier medio lo más efectivo es caminar. Camine por lo menos una hora al día con paso rápido, enérgico. Comience sin embargo, poco a poco.

 

- Para el tercer día: no use más de medio plato abundante de cereal al desayuno. Tenga un platillo abundante de frutas. Para el almuerzo tenga siempre un plato de ensalada cruda y vegetales: medio pocillo de grano es suficiente. A  la cena tenga sólo frutas. Cuando alcance el peso deseado, aumente gradualmente los cereales y granos, no tenga temor que va a engordar. Al eliminar las grasas, harinas refinadas, azúcares, etc., usted mantendrá su peso estable.