Siete Frases para hundir una buena idea
Examinando lo que decimos
1ª ¡NUNCA FUNCIONARÁ!
Imagina que la historia de los inventos hubiera sido marcada por
personas que, ante cada brillante idea, exclamaban: “¡nunca funcionará!”. No
tendríamos el teléfono, ni la radio, ni el avión, ni ninguno de los miles de
aparatos que simplifican nuestra vida cada día. Thomas Edison falló más de
setecientas veces antes de crear el bombillo eléctrico. No se dio por vencido,
porque creía, contra viento y marea, que existía una forma de hacerlo
funcionar.
2ª ¡NUNCA ANTES LO HEMOS HECHO DE ESTA
MANERA!
La vida y el paso del tiempo nos imponen, indefectiblemente,
cambios y ajustes, aun cuando los veamos con cierto temor. Un niño de dos años
no puede seguir, a los veinte, tomando la mamadera simplemente porque “siempre
se ha alimentado de esa manera”. Crecer significa abrirse a recorrer caminos
nunca antes transitados. La dificultad no radica en sentir miedo, sino en dejar
que el miedo decida por nosotros.
3ª NOS VA MUY BIEN ASÍ COMO ESTAMOS
La única razón por la que nos aferramos a esta idea es porque
hemos dejado de creer que siempre existe espacio para mejorar, aun cuando se
hayan alcanzado altos niveles de excelencia. Quien deja de crecer, deja de
vivir. Aun en la vejez, la persona madura siempre se estira hacia algo mejor de
lo que posee, porque la impulsa una insatisfacción santa.
4ª NO TENEMOS LOS RECURSOS PARA REALIZARLO
Los recursos para materializar las ideas rara vez aparecen por
adelantado. Más bien la historia del pueblo de Dios es de personas que se
lanzaron por fe a caminar tras una visión, y los recursos aparecieron por el
camino. Si esperáramos hasta contar con los recursos, la mayoría de nosotros
¡nunca lograría nada! El Señor no sustenta al que está esperando, sino al que
está comprometido en caminar con Él por dondequiera que vaya.
5º NO ESTAMOS LISTOS PARA AFRONTAR ESTE
DESAFÍO
Nunca se está listo para afrontar un desafío. Las conquistas no
son de los que están preparados, sino de los que se animan a una aventura a
pesar de sus debilidades e insuficiencias. Definitivamente es una ventaja ¡ser
débil! y reconocer que uno no está listo para afrontar un desafío, porque los
desafíos solamente pueden ser conquistados de la mano del Señor.
6º ¿POR QUÉ NO DEJAMOS QUE LO LLEVE A CABO
OTRO?
Miles de proyectos nunca nacen porque todos están esperando que
los implementen otros. En la última cena, doce de las trece personas presentes
estaban incómodas porque nadie les había lavado los pies. Todos veían la
necesidad, pero solamente uno tomó la toalla, se la ciñó, y comenzó a lavarle
los pies a cada uno. Tomar la iniciativa es una de las cualidades que distingue
a la persona madura porque sabe que, mientras todos esperan, la vida pasa.
7º ¿Y QUÉ PASA SI NOS VA MAL?
Es muy probable que en algunas empresas nos vaya mal. No existe una fórmula para evitar el fracaso. Para caminar sobre el agua ¡necesitamos estar dispuestos a mojarnos! Es el precio que han estado dispuestos a pagar todos los osados que se animaron a creer las propuestas que Dios puede traer a nuestra vida. Todas estas personas, sin embargo, poseían un secreto: creían que, para quienes andan en Cristo, no existe el fracaso.¡En Él, absolutamente todo ayuda para bien!

